Max Verstappen conquistó el Gran Premio de Bahréin, celebrado en Malasia, poniendo fin a una larga sequía de victorias en la Fórmula 1. Esta fue su primera triunfada en un año frustrante para el tetracampeón. El resultado impacta directamente en la lucha por el campeonato mundial.
La carrera tuvo un giro crucial a cinco vueltas del final. George Russell abandonó su Mercedes tras un fallo en la unidad de potencia. Este retiro permitió a Kimi Antonelli ampliar su ventaja sobre su compañero de equipo. La diferencia pasó de 66 a 84 puntos a falta de siete carreras.
Antonelli cruzó la meta en segunda posición. Lewis Hamilton, piloteando para Ferrari, ocupó el tercer lugar. El británico superó a Isack Hadjar, compañero de Verstappen en Red Bull, para completar el podio. Hamilton rompió así una racha de cinco carreras sin subir al podio para su escudería.
El inicio fue caótico para Hamilton y Charles Leclerc. Ferrari apostó por neumáticos para pista seca al secarse la pista. Esta decisión hizo que Hamilton cayera del segundo puesto a casi la última posición. Leclerc terminó cuarto tras superar a Hadjar en las últimas vueltas, mientras Hadjar terminó quinto.
El evento comenzó con más de 90 minutos de retraso por lluvia intensa. También hubo problemas de software durante la vuelta de formación. Verstappen tuvo una mala salida, pero recuperó posiciones tras una lucha rueda a rueda. Fue la primera victoria para Red Bull Ford Powertrains, alianza con Ford.
La carrera se trasladó a Sepang por la guerra de Irán. Fue el primer evento de F1 allí desde 2017. Oscar Piastri fue sexto tras una batalla con Liam Lawson. Fernando Alonso logró el mejor resultado de Aston Martin al ser octavo. Lando Norris fue noveno y Arvid Lindblad décimo.
Fuente: El Día
