Los Golden State Warriors podrían restringir la carga de trabajo de Al Horford durante el inicio de la temporada regular de la NBA. Esta decisión forma parte de una estrategia general para manejar la recuperación de sus jugadores clave. El objetivo es mantener al plantel fresco antes de la competencia oficial.
Steve Kerr confirmó que el equipo aborda de manera distinta la vuelta de Stephen Curry. El base se recupera de una lesión de rodilla que lo limitó notablemente en la campaña 2025-2026. Por ello, Curry podría ausentarse en algunos juegos iniciales. Draymond Green también requerirá descansos estratégicos similares.
La situación se complica porque Kristaps Porzingis no tiene fecha definida para regresar. Su ausencia prolongada se debe a un problema de salud no especificado. Con una nómina cercana a los 90 millones de dólares y veteranos cercanos a los 40 años, la gestión del esfuerzo es crítica para el equipo californiano.
En la pretemporada, Horford no ha sido titular desde su debut contra Los Angeles Clippers. Una leve contusión en la rodilla lo afectó inicialmente. Sin embargo, su rol se ha reducido para evitar sobrecargas. Charles Bassey tampoco se perfila como una opción consistente en la posición de pívot.
Frente a Portland, Kerr alineó a Bassey para probar a Green con un pívot tradicional. Aun así, Bassey solo jugó ocho minutos. Horford entró tarde en el primer cuarto y acumuló poco más de 15 minutos. El equipo estuvo casi 18 minutos sin un pívot real en la cancha.
Esta falta de profundidad genera preocupación ante las deficiencias ofensivas de Bassey. Si Al Horford juega menos de los 21.5 minutos promediados el año pasado, la carga defensiva recaerá en Green. La adaptación lenta de este sistema podría afectar al rendimiento inicial de los Warriors.
Fuente: El Día
