El artista global de música urbana, Bad Bunny, no tan solo fue el indiscutible 'Rey' de los 'streamings' en la plataforma digital Spotify, sino que protagonizó uno de los mejores momentos del año en la lucha libre profesional.
El cantante puertorriqueño, cuyo nombre de pila es Benito Antonio Martínez Ocasio, tuvo una aparición estelar en WrestleMania 37, ganando un pleito en parejas junto a su compatriota Damian Priest, sobre The Miz y John Morrison. El duelo fue elegido entre los 10 mejores del año por WWE.
"Su ofensiva fue casi perfecta. Desde su 'voladora' desde la cuerda superior hasta su todavía impresionante 'Bunny Destroyer'", describió la propia página web de WWE.
"Se esforzó por convertirse en una superestrella, y valió la pena enormemente, ya que él y Priest, pudieron brindarnos un momento que vivirá por siempre".
El boricua aseguró a través de las redes sociales que su rol en WrestleMania fue uno de sus mayores logros del 2021.
La presencia del cantante responde a que WWE siempre quiere más y pretende llegar a más público. Los luchadores lo saben y son conscientes que "deben retener a la afición que traiga la estrella de la música". Con esa misma premisa estará el youtuber, influencer y que ha hecho sus pinitos en el boxeo profesional Jake Paul.
