La decisión de nombrar el nuevo pabellón de taekwondo del Centro Olímpico ha desatado un debate en el deporte nacional. Mientras la Federación Dominicana de Taekwondo plantea bautizar la remozada instalación con el nombre del maestro Alberto Escoto, el histórico exatleta Gabriel Mercedes expresó públicamente su desacuerdo, al considerar que dicha distinción corresponde a quien registre los máximos logros competitivos en la disciplina.
Mercedes, inmortal del deporte dominicano y multimedallista olímpico, mundial y continental, defiende que sus resultados sobre la plataforma lo colocan como el máximo referente del taekwondo en el país. El atleta monteplatense argumentó que la instalación debería llevar el nombre de quien tenga los mayores méritos deportivos conseguidos durante su carrera.
Por su parte, la propuesta federativa busca reconocer la trascendencia institucional y pionera de Alberto Escoto. Destacado como atleta y entrenador desde la década de 1970, Escoto formó parte del grupo que fundó la federación en 1981, asumió la presidencia de la Unión Panamericana en 1992 y desempeñó un rol fundamental en las gestiones para que este deporte ingresara oficialmente al programa de los Juegos Olímpicos en Sídney 2000.
La controversia pone de relieve dos formas de valorar el impacto en el deporte: el brillo alcanzado por el atleta en la alta competición y el trabajo de estructuración dirigencial que permite el desarrollo de las disciplinas. Independientemente del desenlace, la historia del taekwondo en la República Dominicana guarda un lugar indispensable para ambas figuras.
Fuente: Diario Libre
