Las Grandes Ligas vivieron una noche de pura pirotecnia ofensiva en la victoria 13-12 de los Piratas de Pittsburgh sobre los Gigantes de San Francisco. En este electrizante festival de maderazos, el espigado Oneil Cruz tuvo una actuación sobresaliente al irse de 6-4 con cuatro carreras remolcadas, mientras que Rafael Devers continuó mostrando su poder al conectar su jonrón número 31 de la campaña.
El ataque de los Piratas explotó en el tercer episodio con un rally de nueve carreras ante el pitcheo de San Francisco, un ataque que se extendió durante 34 minutos. Lowe también tuvo una noche sensacional al irse con cuatro imparables, incluido su cuadrangular 29 del año, y terminó pisando el plato con la carrera decisiva en el noveno capítulo luego de un mal tiro a la inicial tras un rodado de Rafael Flores Jr.
Pese a la amplia ventaja inicial, la escuadra de los Gigantes vendió cara su derrota y empató el juego 12-12 en la octava entrada mediante una rebelión de cinco anotaciones coronada por un doblete de Drew Cavanaugh. Sin embargo, Pittsburgh logró reaccionar para sellar su quinto triunfo en los últimos siete encuentros, dejando a San Francisco con foja de 24-46 como visitante, el peor registro fuera de casa en la Liga Nacional.
Por su parte, el estelar abridor Paul Skenes no pudo acreditarse la victoria al permitir cinco carreras y ocho imparables en cuatro entradas y un tercio de labor. El derecho regaló tres boletos y ponchó a cuatro rivales para dejar su efectividad en 3.97, manteniendo su sequía de triunfos que se remonta a mediados del mes de julio.
Fuente: Diario Libre
