El Caribe vuelve a brillar en el béisbol infantil. La representación de la Pequeña Liga Pariba de Willemstad, Curazao, se proclamó campeona de la Serie Mundial de Pequeñas Ligas tras apalear 11-2 al conjunto de Nevada en la gran final. Con esta victoria, la novena caribeña cerró el torneo de manera invicta y levantó el segundo título de su historia en la justa, reviviendo la hazaña alcanzada en el año 2004.
El choque inició cuesta arriba para los campeones internacionales, ya que Nevada tomó ventaja de dos carreras gracias a un imparable remolcador de Maddox Bryan. Sin embargo, Curazao reaccionó de inmediato: Shardijon De Lanoi igualó las acciones con un batazo de línea, y en la cuarta entrada Jaymiëll Martina conectó un doblete de dos vueltas para tomar el mando definitivo. La sentencia llegó en el quinto capítulo, cuando Juriënsly De Windt conectó un batazo con las bases llenas para limpiar las almohadillas, coronando una jornada donde junto a De Lanoi impulsó seis anotaciones.
En la lomita, De Windt abrió el encuentro lanzando tres episodios de dos carreras, para luego cederle la bola a un cuerpo de relevo impecable. Giendry Ryan retiró a cuatro por la vía del ponche en dos entradas y un tercio, mientras que Steven Felix dominó la parte final del choque. El out 21 llegó con un elevado al jardín central capturado por el propio Ryan, desatando la euforia con baños de agua en el cuadro interior y banderas ondeando en las tribunas.
Para Nevada, representante de Henderson, significó su segundo subcampeonato consecutivo tras caer también en la final del año pasado. Curazao, que venía de ganar el título internacional en las ediciones de 2005, 2019, 2022 y 2023, confirmó con contundencia su dominio en el béisbol de categorías menores a nivel global.
Fuente: Diario Libre
