Dos de las figuras más emblemáticas en la historia reciente de las Grandes Ligas, el dominicano Albert Pujols y el puertorriqueño Yadier Molina, fueron exaltados oficialmente al Salón de la Fama de los Cardenales de San Luis. La emotiva ceremonia, celebrada en las inmediaciones del Busch Stadium ante una gran multitud, selló el legado de una dupla que lideró la época dorada de la franquicia y conquistó los títulos de la Serie Mundial en 2006 y 2011.
Molina lució la tradicional chaqueta roja, gorra hacia atrás y pintura negra en los pómulos durante un discurso de casi media hora. El legendario receptor boricua recordó la estrecha hermandad que sostiene con Pujols desde que su padre le pidió al toletero criollo que cuidara de él. Reveló además que cambió su número al 4 para estar al lado del 5 del estelar inicialista, al tiempo que agradeció a técnicos claves de su carrera como Tony La Russa, Dave Duncan, José "Cheito" Oquendo y a su inseparable lanzador Adam Wainwright.
En los momentos más sentimentales de su intervención, Molina le dedicó el reconocimiento a su fallecido padre, a su madre Gladys, a sus tres hijos, a su esposa Wanda y a sus hermanos Benji y Cheo, a quienes definió como sus grandes ídolos en el béisbol.
Por su parte, Albert Pujols expresó su gratitud al exdirigente Tony La Russa por moldear la cultura ganadora del equipo y exigirle siempre la excelencia. El dominicano tuvo palabras de homenaje para el fallecido propietario W. C. "Bill" DeWitt por darle la oportunidad de vestir el uniforme de San Luis, al tiempo que valoró el respaldo incondicional de los fanáticos, el trabajo de sus compañeros y el soporte espiritual de su familia, mencionando a su abuela, su padre y su esposa Nicole.
Fuente: El Día
