Steve Ballmer dio un paso atrás en su postura combativa. El dueño principal de Los Angeles Clippers decidió aceptar el severo castigo que le impuso la NBA. La liga de baloncesto sancionó al equipo angelino por violar las normas del límite salarial en relación con el estelar alero Kawhi Leonard.
La penalización aplicada resulta verdaderamente impresionante para la franquicia. Incluye una multa masiva de 30 millones de dólares y la suspensión del propio Ballmer por un año entero. Además, la organización perdió cinco selecciones de primera ronda del draft para los próximos años. El magnate confirmó que el equipo ya pagó la millonaria cifra económica exigida.
El conflicto legal se originó por un contrato de patrocinio de 28 millones de dólares entre Leonard y la firma Aspiration Fund Adviser LLC. Tras casi un año de investigación, la liga determinó que Ballmer ayudó a sabiendas al jugador para conseguir beneficios económicos fuera de la cancha. La empresa involucrada quebró posteriormente y su cofundador fue condenado a 14 años de prisión por cometer fraude.
Ante esta complicada realidad, el propietario ofreció disculpas públicas y sinceras a la fanaticada, a sus empleados y a los demás dueños de la NBA. Aunque la franquicia catalogó inicialmente el informe como una cacería de brujas, Ballmer reconoció que no desea generar más distracciones. Por ello, asumió toda la responsabilidad de los hechos ocurridos.
Este escándalo afectó también los movimientos del mercado. El traspaso planificado de Leonard hacia los Toronto Raptors continúa en pausa mientras concluyen todos los detalles del proceso. Pese a todo, la organización asegura que trabajará fuertemente para competir en el máximo nivel.
Fuente: El Día
