MIAMI.— España se proclamó campeona del mundo por segunda vez en su historia al vencer 1-0 a Argentina en la final del Mundial 2026. El gol de Ferran Torres en el minuto 106 del tiempo extra decidió un partido de alta tensión disputado en el MetLife Stadium.
La Roja resistió los embates del campeón defensor y encontró en las variantes del banquillo la clave de la victoria. Luis de la Fuente planteó un encuentro cerrado y físico, con Pau Cubarsí en la zaga y Rodri Hernández como eje del mediocampo. Argentina opuso la experiencia de Lionel Messi y la garra de Rodrigo De Paul.
La primera mitad terminó sin goles. Lisandro Martínez salió lesionado antes del descanso. En el complemento, Emiliano “Dibu” Martínez brilló con atajadas providenciales y mantuvo el cero en su arco durante los 90 minutos.
Enzo Fernández vio la tarjeta roja directa en el minuto 90+3, dejando a Argentina con un hombre menos para el tiempo extra. España aprovechó la superioridad numérica y el ingreso de Mikel Merino y Nico Williams.
El minuto 106 decide la final
Nico Williams desbordó por la banda y centró al corazón del área. Ferran Torres, quien había entrado en el minuto 62, anticipó la marca y batió al “Dibu” Martínez con un remate preciso. El 1-0 resultó definitivo.
Argentina intentó el milagro con centros y cambios ofensivos, pero la defensa española, con Aymeric Laporte y Eric García, controló el juego aéreo. Los minutos finales transcurrieron entre la desesperación albiceleste y el orden de la Roja.
Con el pitazo final, la delegación española estalló en júbilo. Dieciséis años después de Sudáfrica 2010, España vuelve a coronarse monarca del fútbol mundial. El proyecto generacional consolidó su dominio planetario.
Camino y legado
España superó a Argentina en una final de alto voltaje táctico. El gol de Ferran Torres rubricó una remontada colectiva y el esfuerzo de todo el plantel. Lionel Messi quedó a las puertas de un bicampeonato en su última gran cita.
La victoria representa un nuevo hito para el fútbol español. El equipo de Luis de la Fuente combinó juventud, experiencia y solidez defensiva para imponerse en el escenario más exigente.
Los aficionados españoles celebraron con euforia en Nueva Jersey. El MetLife Stadium se tiñó de rojo con el grito de campeón. España escribe otra página dorada en su historia y confirma su estatus como potencia mundial del baloncesto.
La selección ahora mira al futuro con optimismo. El título consolida un ciclo exitoso y abre expectativas para las próximas competiciones internacionales.
Fuente: FIFA
