Novak Djokovic regresa a Nueva York para disputar su vigésimo US Open con una meta clara: conquistar su Grand Slam número 25 y romper el empate histórico que mantiene con la australiana Margaret Court. A sus 39 años, el gigante serbio intenta desafiar el paso del tiempo y convertirse en el campeón más veterano en la historia de un torneo grande, superando la marca impuesta por el australiano Ken Rosewall en 1972.
El panorama en Flushing Meadows parece abrirle una oportunidad única debido a las complicaciones de la nueva élite del tenis. El italiano Jannik Sinner estará ausente por una lesión en la rodilla, mientras que el español Carlos Alcaraz se presenta tras más de cuatro meses de inactividad por problemas en la muñeca. Aunque competidores como Alexander Zverev, Ben Shelton o Arthur Fils buscarán aprovechar el momento, el mayor obstáculo para Djokovic será su propia resistencia física.
El serbio llega a su estreno de este domingo contra el argentino Mariano Navone tras un tramo reciente con altibajos, marcado por su caída en semifinales de Wimbledon ante Sinner, su baja en Montreal y un tropiezo en su debut de Cincinnati frente a Thiago Tirante bajo un calor asfixiante. A pesar de estas dudas, el respeto hacia su figura sigue intacto en el circuito, al punto que el propio Roger Federer declaró esta semana que mientras el balcánico esté en el cuadro, siempre existirá la posibilidad de que logre la hazaña.
Fuente: Diario Libre
