Magic Johnson

El mundo de las Grandes Ligas vuelve a sacudirse fuera del terreno de juego. Mark Walter, propietario principal de los Dodgers de Los Ángeles, se encuentra en el ojo del huracán tras revelaciones periodísticas que señalan presuntos pactos no divulgados con la leyenda de la NBA, Earvin 'Magic' Johnson. De acuerdo con un reporte del programa Pablo Torre Finds Out, el empresario habría compensado a Magic por su ayuda para adquirir la franquicia en 2012 mediante la venta oculta de la aseguradora EquiTrust por 350 millones de dólares en 2015, transacción que impulsó al exbaloncestista al estatus de multimillonario.

La controversia va más allá del ámbito deportivo, ya que el informe indica que Walter es objeto de una pesquisa por parte del FBI debido a supuestas inversiones vinculadas que no fueron declaradas, lo que podría acarrear señalamientos por fraude fiscal. Durante su intervención en el espacio Money Power Politics de MSNOW, el periodista Pablo Torre sostuvo que la compra del equipo angelino implicó esquemas financieros no revelados que involucran el uso de ahorros del público, remarcando la necesidad de que exista plena transparencia en este tipo de operaciones corporativas.

Ante estas acusaciones, la postura de la gerencia de Walter ha sido de categórico rechazo. A través de la firma TWG Global, el magnate aseguró que la transacción para comprar a los campeones mundiales se apegó estrictamente a las normativas de la MLB. Asimismo, enfatizaron que una investigación independiente encomendada a una firma legal externa concluyó que no hubo ninguna anomalía en el proceso. Cabe destacar que el imperio deportivo de Walter se extiende a otras disciplinas e instituciones de renombre, incluyendo el Chelsea de Inglaterra y las Sparks de la WNBA.

Este destape cobra particular relevancia dado el antecedente reciente del propio periodista investigador, quien previamente sacó a la luz la evasión del tope salarial por parte de los Clippers de Los Ángeles en el fichaje de Kawhi Leonard. Aquella investigación derivó esta misma semana en un severo castigo de la NBA contra Steve Ballmer, imponiendo una multa de 30 millones de dólares y la pérdida de cinco selecciones de primera ronda, un precedente que mantiene en vilo al entorno corporativo del deporte profesional.

Fuente: Diario Libre