La incertidumbre sobre la permanencia de los Rays de Tampa Bay comenzó a despejarse este jueves. El Concejo Municipal de Tampa dio luz verde a un proyecto de 2,300 millones de dólares para la construcción de un nuevo parque de pelota, mediante una reñida votación de 4-3 que busca asegurar el béisbol de Grandes Ligas en la región por varias generaciones.

El plan contempla un aporte público de 967 millones de dólares en impuestos y situará las nuevas instalaciones en los terrenos del Hillsborough College. Además del estadio, la obra incluye un distrito comercial y de entretenimiento de uso mixto, ubicado junto al complejo de entrenamientos primaverales de los Yankees de Nueva York y cerca del Raymond James Stadium. Sin embargo, la propuesta aún debe superar un paso decisivo este viernes, cuando los comisionados del condado de Hillsborough sometan la medida a votación.

Desde su llegada a la MLB en 1998, la franquicia ha jugado en el Tropicana Field de St. Petersburg, parque donde mantiene acuerdo de arrendamiento hasta la temporada de 2028. La urgencia de una nueva casa se intensificó en 2025, cuando los daños provocados por un huracán obligaron al equipo a trasladarse temporalmente al George M. Steinbrenner Field. Tras el colapso el año pasado de un acuerdo previo por 1,300 millones de dólares, la directiva proyecta construir la nueva estructura en un plazo de tres años.

Bajo la gestión del grupo propietario encabezado por Patrick Zalupski desde septiembre pasado, la organización espera dejar atrás décadas de dudas sobre su sede. El director ejecutivo del club, Ken Babby, agradeció el respaldo municipal e indicó que esta inversión permitirá crear un destino de impacto económico continuo que fortalecerá el futuro de los Rays dentro y fuera del terreno.

Fuente: Diario Libre